“Uno tiene que trabajar mucho para cumplir los sueños”

HOY ROCK 17 de febrero de 2021 Por Amir Navarro
En Hoy Rock, Vanina Jancich habló con Martín Millán, integrante de Árbol. Se refirió a sus inicios en el mundo de la música, la banda y dejó un mensaje a sus fanáticos.
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Martín Millán es músico, compositor y multi-instrumentista con más de 36 años de trayectoria. Actualmente, integra la banda Árbol, la cual tiene en su haber éxitos como Prejuicios, Trenes Camiones y Tractores y El Fantasma.

En Hoy Rock Mañana El Mundo, Millán se refirió a sus inicios en la música, la banda, las colaboraciones con artistas de renombre y les dejó un mensaje a los jóvenes. 

V: Sabemos que Árbol se forma en 1994. ¿Recordás como inicia el camino?

M: Empezamos como cualquier banda de barrio, con sueños, ideales, con mucha música, haciendo canciones, buscando lugares para tocar. Uno de los primeros lugares que nos vio tocar fue Mocambo, en Haedo, que es de donde la banda es oriunda. Tenemos mucho camino recorrido. Los primeros años lo conocimos a Gustavo Santaolalla, que nos facilitó el camino a grabar los discos. Él produjo los primeros tres.

V: ¿Cómo fue conocerlo a Gustavo?

M: Uno tiene la fantasía de que un productor te va a ayudar a dar el salto. Una banda siempre tiene que trabajar muchísimo, independientemente del productor que esté. Gustavo nos convocó, aprendimos muchísimo de él. Cuando terminábamos de grabar y volvíamos a Argentina teníamos el día a día, ensayar, conseguir fechas para tocar. Vos tenes que ganarte el lugar. Uno tiene que trabajar mucho para cumplir los sueños. 

V: Siempre tuvieron ese toque de diversión en las canciones. ¿Cómo surge ese tipo de composiciones en la banda?

M: Se fue dando. Creo que fueron los ingredientes que puso cada uno, la impronta. Nosotros denominamos a Árbol como un colectivo en acción, porque es un conjunto de solistas interactuando. Siempre nos interesó en nuestras canciones que lo que hacemos no tenga una lectura, sino varias. 

V: ¿Cuál crees que fue la época de la banda que marcó un antes y un después?

M: Fue una sumatoria. El crecimiento fue paulatino. El tema Pequeños Sueños funcionó de una manera increíble y después cuando sacamos el segundo explotó todo y no paramos de trabajar. Si tuviera que decir un antes y un después fue cuando sacamos “Guau”. 

V: ¿Cuál fue el mejor recital?

M: Tuvimos muchos. Era época post Cromañón, todo lo que no se habían ocupado antes en medidas de seguridad lo hacían en ese entonces. Tocamos en Bahía, un gimnasio en el que entraban 300 personas. Cuando empezamos a tocar sentíamos algo raro, como que se movía el piso. En el momento del pogo empezaron a empujar el escenario, que no estaba amurado. Nos dimos cuenta y frenamos el show. Hicimos que la gente trace una línea imaginaria y todo el show lo hicimos así.

V: ¿Qué sienten ustedes cuando hay una respuesta de la gente en un show?

M: Es muy lindo. Cuando hay mucha interacción con el público siento que se rompe el límite del escenario, todo es un show tanto arriba como abajo con la gente. Pablo tiene mucha facilidad para comunicarse con la gente. Siempre nos gustó jugar. Los fanáticos a veces se suben al escenario.

Para el 2020 teníamos muchos planes pero quedamos truncos. Ya va a llegar el momento en el que nos volveremos a encontrar en un show.

V: Una de las canciones que más hizo ruido fue Prejuicios. ¿Cómo surge ese tema?

M: Cualquiera puede ser Osvaldo, puede tener cualquier nombre. Al mismo tiempo, si uno escucha la letra cuando hace el remate al final diciendo que pasa si somos así. Tiene que ver con vivir y dejar vivir, ser respetuosos con los demás, hacer críticas constructivas. 

V: ¿En la banda tocas batería. ¿Cómo empieza la música en tu vida?

M: Desde muy chico. Mamá tocaba el piano desde chica. Había muchos discos en casa. Siempre me incliné primero por la batería, le pegaba de chiquito a las cacerolas. A medida que crecí, me armé una batería casera con baldes o latas. Después se me dio por el bajo.

Luego tuve mi primer batería con la plata de mis primeros trabajos y más adelante, mi papá me regaló una profesional. Tenía 5 grupos a la vez. Mi sueño, al principio, era ser músico de sesión, ser músico contratado. Toque con María Epumer, Celeste Carballo, Antonio Birabent, incluso con una banda de cumbia. Hace 23 años que estoy tocando.

V: Tocaste con Maria Epumer. ¿Cómo fue la experiencia?

M: Toqué en dos etapas, una cuando tocaba en una banda que se llamaba A1, que ensayábamos en una sala en Chacarita. Grabamos un demo en el estudio de Luis Alberto Spinetta. Después, en el primer disco solista que se llamó Perfume. Era una creadora, gran música, siempre generando y produciendo con un carácter que transmitía calma. Cuando ella partió fue muy fuerte.  Compartí muchos momentos con ella.

V: Algo que le quieras decir a los oyentes.

M: A la gente le digo que estén atentos que cuando se pueda salir de gira estaremos por ahí. La música siempre va a estar presente. Es una válvula de escape. Es meter un estado de ánimo nuevo. Nos vemos pronto. 

Amir Navarro

Redactor Diario El Cóndor

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